Jul
8
Y es por cosas como ésta es que no le entré a la docencia, ni tengo pensado entrarle. Hoy en día, con la idea de autoridad tan manoseada y debilitada en todas sus formas, el docente está obligado a ser débil, y cualquier negro de mierda que se sienta “fuerte” puede voltearlo, del modo en que un león viejo es derrocado. Es inquietante que los jóvenes de hoy en día sean capaces de agredir a sus docentes sin esperar represalias.
Mantis
The wonder years
The wonder years