Sep
15
Durante el primer encuentro me contó que al principio de su estadía en Buenos Aires se confundía algunas palabras: “Cuchaguita y cucagacha, imagine! un jour dans un café j’ai demandé ‘Una cucagacha, pog favog’”. Después me dijo que también se confundía bombilla con bombacha, pero sobre ese equívoco tan delicado se privó de dar un ejemplo concreto.
Almirante Margarito
La cucharita ya no puede caminar
La cucharita ya no puede caminar